Junio 7, 2015

He pensado harto en si matar o no matar a Horror House. A ratos siento que ya es parte de mí, pero en otros momentos creo que necesita una vuelta de tuerca completa, vale decir, un nuevo nombre, una nueva identidad, un nuevo todo. Todos los proyectos importantes pasar por este tipo de procesos, pero ¿es éste mi proyecto de vida? ¿Soy realmente Horror House? ¿Puedo ser otra cosa además de esto?
Mirando hacia atrás, me di cuenta de que ya había hecho una vuelta de tuerca anteriormente. Resulta que el proyecto tiene dos etapas muy marcadas en la música. La primera fue absolutamente política, con samplers de varios honorables (já) y era todo en tono de broma o joda. La segunda fue claramente más personal.
En varios lados he dicho que puse demasiado de mí en el proyecto y que por eso me es necesario acabar con él, porque hay muchos recuerdos, muchas experiencias que ya pasaron y que quizás no vale la pena rememorar también en canciones (además de lo que ya las rememoro todos los días en mi cabeza). No obstante hay que avanzar.
Quizás sea la flojera de no crear algo nuevo y quedarme con un público que ya es relativamente mío. El nombre y la marca existen. ¿Será prudente crear otra cosa para hacer, finalmente, lo mismo? A ratos creo que no, que lo que está, ya está y ya. A ratos creo que lo nuevo siempre es bueno.
¿Es el fin de Horror House? Hoy ya no lo sé. Es muy posible que resurja desde las cenizas, cambiando un par de elementos, pero avanzando. Siempre avanzando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario